Viajando por Milan (II)
Segunda jornada en Milan y hoy era día de compras, aparte de ver cosas que me dejé en el día anterior. Los sábados por la mañana es día de los clásicos mercadillos que tan famosos son en Europa y especialmente en España, como el que yo he ido, situado en Viale Papiniano (Línea 2 verde de Metro, parada San Agostino), donde podremos encontrar una gran variedad de calzado, ropa y otras series de cosas para pasar la mañana.
Como en Italia se suele comer más pronto que en España (a partir de la 13:00 PM), seguí esa misma calle en dirección a los canales (una versión “cutre” de los que se pueden observar en Amsterdam y tremendamente sucios), donde me encontré con el monumento que véis en la imagen. el arco de Porta Ticinese en la Plaza XXIV de Mayo.
Tras reponer fuerzas con cerveza y una exquisita comida italiana (memorable el risotto), decidí tomar el tranvía hacia la Estación Central, donde salen las principales rutas por tren, donde el propio edificio hace de monumento, tanto por fuera como por dentro, donde se juntan tanto varias líneas de tranvía, metro y tren.
Tomé rumbo hacia la plaza del Duomo para ver el interior de la catedral y subir hacia las terrazas del tejado para ver la ciudad en una perspectiva diferente. Curiosamente, el monumento está vigilado por militares en cada una de las entradas, donde incluso en algunas zonas, hasta hay un detector de metales, ¿para evitar quizás que algún fanático religioso quiera echar abajo la catedral? Quién sabe…


La catedral por dentro es tremendamente oscura, a pesar de la gran variedad de vidrieras de diferentes tamaños y de varias ventanas y huecos en la parte más alta, pero aun así, hacer las fotos fue un auténtico suplicio, donde me sorprendió que varios cuadros estaban suspendidos por cables por todo el interior, a modo de galería improvisada, he visto muchas catedrales y nunca había visto algo parecido.



Para acceder al tejado, hay dos maneras: o se suben a pie los 158 escalones hasta la cima, o se paga 8 € que te permite ascender (y por supuesto bajar) por un ascensor que te deja al lado de las terrazas para estar todo el tiempo que uno desee (o al menos mientras el monumento esté abierto), una de las partes está en reconstrucción y es parcialmente accesible.
Tras bajar de nuevo a nivel de calle, llegó el momento de visitar la nueva Megastore del Milan, a unas cuantas manzanas (o cuadras, según lo que utilice cada uno), yendo por el lateral izquierdo del Duomo en línea recta, la nueva tienda se encuentra en el sector de la mayoría de tiendas de marcas de ropa, la tienda de Ferrari, Nike etc. Con dos plantas, tiene absolutamente todo lo que se puede ver a través de la tienda online, incluyendo saldos de la pasada temporada, principalmente las camisetas de los partidos.
En ella se podía ver ya la primera camiseta con el 27 de Prince (al precio de 85 € cada una), tuve en mis manos la tercera de esta temporada con el 80 de Ronaldinho al mismo precio, pero yo iba buscando principalmente los polos de esta temporada (los dos, tanto el rojo como el blanco), pero qué mala suerte que no les quedaba mi talla, mientras que del resto había de sobra, solo pude comprarme una camiseta, concretamente, ésta, a un precio de 28 €:
No tuve más remedio que acercarme a otro Milan Point que está bastante cerca de la Galería Vittorio Emanuele, pero también estaban agotadas, por lo que mi tercera opción era una tienda de fútbol ajena al club, donde ahí si que pude comprar ambos polos por un total de 90 € (45 € cada uno), ni que decir tiene que originales, por supuesto.
Como iba tan sumamente cargado por las compras desde por la mañana, decidí acabar mi jornada y volver al hotel, donde ya desde el Duomo se podían escuchar los cánticos de los hinchas de la Roma más una ingente cantidad de hinchas del Inter por el metro y por los aledaños de Lotto FieraMilano, la parada de metro que tengo más cerca del hotel.
Mañana es el dia del partido, por lo que aprovecharé las primeras horas para ver los museos que no me dió tiempo a ver el viernes (como el Egipcio que me interesa bastante o el de Leonardo Da Vinci), comer y prepararme por la tarde para iniciar mi viaje hacia el estadio para disfrutar del partido con el resto de hinchas, desconozco de momento cuántos de ellos serán juventinos, pero teniendo en cuenta la cercanía de Turín, seguro que se acercarán bastantes, que se colocarán en la Curva Nord, mientras yo estaré en el 2º Anillo Rojo.
Considero que un fin de semana es más que suficiente para ver la ciudad, salvo que nos queramos concentrar en ver absolutamente todos los museos, el acuario etc, que son bastantes y una gran parte de ellos son gratuitos, pero Milan no ofrece mucho más, es lo que he comentado desde el primer día.







