Ac Milan 2 – 2 Werder Bremen
El Milan es eliminado de manera totalmente justa ante un gran Werder Bremen que le sacó los colores aplicando su propia medicina: posesión y dominación absoluta ante su adversario, juego por ambas bandas, velocidad a la hora de llegar al área, creación de ocasiones y jamás rendirse incluso con un 2-0 en contra, así se ganan títulos, mientras el Milan entra en una dinámica incomprensible con un entrenador que ya no tiene crédito en esta entidad, donde la psicología no es suficiente y este proyecto se le ha dado suficiente cuartelillo para que llegue la hora de una renovación a todos los efectos.
PRIMER TIEMPO: Con respecto a la alineación esperada, hubo un cambio, donde Bonera finalmente se quedó en el banquillo y en su lugar entró Philippe Senderos acompañando a Paolo Maldini. Como en los primeros minutos del primer tiempo del partido de ida, un Werder Bremen muy agresivo, con Diego bastante libre de marca que empezó a poner en peligro a Dida desde el minuto 5′, mientras el Milan no había encontrado su sitio en el campo.
Parecía curioso como en los primeros veinte minutos, la posesión era netamente superior para los alemanes, como si el Milan jugase fuera de casa, muchos disparos por parte de Diego, Pizarro y Almedia, entre otros. Senderos rozó el gol en el minuto 15′ con un remate de cabeza en un saque de córner que se marcha por la línea de fondo.
En el minuto 20′, los alemanes protestaron al árbitro tras una acción irregular de Ambrosini, pero nada ocurrió. Cuatro minutos más tarde, Fritz fue sancionado con tarjeta amarilla por una fea entrada sobre Pato que ya entraba al área para rematar a gol. Beckham lo lanza directo a portería pero el balón impacta claramente en la mano de Frings que levantó los brazos a una altura totalmente fuera de lugar, un penalty que se encargó de marcar Andrea Pirlo (minuto 26′), que casi está a punto de parar Vander.
Casi sin tiempo para reaccionar, en el minuto 33′ llegó el segundo gol para los milanistas: Maldini desde el centro del campo da un pase en profundidad para Pato escorado hacia la izquierda, aprovecha el espacio y su velocidad para irse hacia el área alemana pero sin llegar a entrar, se escora hacia el centro y con un disparo impresionante bate a Vander por encima del larguero: gol de auténtico crack para encarrilar la eliminatoria.
A pesar de la ventaja, el Werder no se rindió en los minutos finales, rozando el gol a través de Almeida en el minuto 37′ en un remate de cabeza en un centro al segundo palo en un fallo defensivo, teniendo Dida que hacer una gran parada a bocajarro, despejando después la defensa milanista.
Con este resultado acabó la primera parte, un 2-0 muy muy engañoso, ya que las ocasiones fueron más numerosas para el equipo alemán, con una posesión de 41% para el Milan y 59% para el Werder, si el juego de Ancelotti se supone que es el control y el dominio del partido, algo falla con estos números. Qué diferente sería el segundo tiempo…
SEGUNDO TIEMPO: Sin cambios en ambos equipos, pero uno de los dos tenía las ideas claras de como afrontar este encuentro, con un hecho a los nueve minutos que cambiaría por completo el devenir de este partido: a los seis minutos Seedorf cae lesionado, parece que no es nada serio, pero se mantiene tres minutos fuera del terreno de juego, pero el holandés dice que no puede seguir, Ancelotti no tiene más remedio que cambiarlo por Flamini, cosas curiosas del fútbol, uno de los jugadores más criticados en los últimos tiempos y que su salida hizo que el Milan se derrumbara, perdiendo toda su identidad.
Solo un disparo muy lejano de Pato que quiso sorprender a Vander fue casi todo lo que hizo el Milan en esta segunda parte, esto en el minuto 13′, el técnico milanista esta vez si que gestionó bien los cambios, Inzaghi estuvo desaparecido durante todo el encuentro, así que su salida estaba cantada, entrando Shevchenko que con Kakà , Ronaldinho o Seedorf habría hecho seguramente más cosas, a partir del minuto 20′, el Bremen fue un ciclón que arrasó San Siro con su juego y sobre todo con sus ocasiones, y no tardó mucho en hacer el primero, concretamente en el 23′: Pizarro hizo el primer gol en otro de los clásicos goles que recibe el Milan desde hace años: saque de falta lejana de Diego hacia el área, Zambrotta no se anticipa al jugador que marcaba y el delantero remata de cabeza a placer sin que Dida pueda hacer nada, con un gol más el equipo rossonero quedaba eliminado, metiendo el miedo en el cuerpo.
Este gol dejó noqueado al equipo rossonero que empezó a ser asediado de manera constante sin posibilidad siquiera de pasar del centro del campo, con Dida de nuevo enorme en otra gran parada ante Pizarro que se acerca peligrosamente al 2-2, en el minuto 75′, con un mundo por delante, Ancelotti realiza el tercer cambio, quitando a Favalli que estaba sufriendo de manera terrible por la parte izquierda y entrando en su lugar Jankulovski, mientras Pato y Sheva luchaban por obtener un balón que les permitiera al menos obtener algo de posesión, a merced total del Werder que dominaban el encuentro por completo.
Los alemanes no merecían ir perdiendo este partido porque fueron mejores que el equipo local, y Pizarro no estaba dispuesto a que fueran eliminados, y el empate tuvo que llegar sin más remedio, viendo los últimos diez minutos, donde el Milan era una sombra de sí mismo, con un empate inevitable ante tanto ataque rival, y así fue: minuto 34′, jugada casi calcada al primer gol, otra falta lejana al área, Maldini se queda mirando como Pizarro se adelanta y otro gol de cabeza a palo cambiado, con Dida fuera de toda culpa: 2-2 y en estos momentos el Milan se quedaba fuera de la siguiente ronda, sin cambios y sin rumbo fijo…
Con más corazón que cabeza, el conjunto rossonero buscó el tercer gol que le permitía clasificarse para octavos, dejando todavía más huecos en defensa, donde el Bremen tuvo más ocasiones para meter más goles, incluso Dida llegó a subir para rematar los últimos córners, pero la victoria no era merecida, solo Pato estuvo a un gran nivel en la primera parte, suya fue la falta del posterior penalty y el segundo gol de auténtica obra maestra, de futuro Balón de Oro.
El futuro de Ancelotti en estos momentos es toda una incógnita, ¿mantenerle hasta el final de temporada y quizás quedarse fuera de Champions o un cambio radical de entrenador en estos momentos y probar suerte para ver que se puede obtener? La indiferencia de San Siro esta noche deja palpable que el interés por el club está perdiendo enteros de manera considerable, una espiral de negatividad y conformismo que se refleja en un pobre juego, siempre el mismo sistema táctico, siempre los mismos jugadores año tras año tras año, ¿hasta cuando?
AC MILAN-WERDER BREMEN 2-2 (primer tiempo 2-0)
MARCADOR: Pirlo (M) de penalty al 26′, Pato (M) al 33′ p.t.; Pizarro (W) al 23′ e al 34′ s.t.
MILAN (4-3-1-2): Dida; Zambrotta, Senderos, Maldini, Favalli (Jankulovski dal 32′ s.t.); Beckham, Pirlo, Ambrosini; Seedorf (Flamini dal 9′ s.t.); Inzaghi (Shevchenko dal 17′ s.t.), Pato. (Abbiati, Kaladze, Bonera, Antonini). Ent.: Ancelotti.
WERDER BREMEN (4-3-1-2): Vander; Fritz, Mertesacker, Naldo, Pasanen (Boenisch dal 22′ s.t.); Tziolis, Frings, Ozil (Jensen dal 46′ s.t.); Diego; Pizarro, Almeida (Rosenberg dal 17′ s.t.). (Mielitz, Prodl, Baumann, Harnik). Ent.: Schaaf.
ÍRBITRO: Eriksson (Suecia).
NOTAS: Tarjetas para Fritz, Pirlo, Senderos, Ozil y Rosenberg. Córners 3-7. Descuento 0′ p.t., 3′ s.t.






